Creo que esta película, El Diario de Bridget Jones, aparentemente entrañable e inofensiva, ha hecho mucho daño al mundo. Nos convenció de que el fracaso, si se repetia lo suficiente, se convertía en algo entrañable.No obstante, en esta ocasión he decidido no empezar otro diario escribiendo en la primera página los mismos propósitos de cada año, que sospechosamente coinciden también con los de la mayoría (Es lo que tiene la originalidad de hollywood, que se extiende como la pólvora).
Lo cierto es que siempre los dejo a medias, y cada cierto tiempo tomo conciencia de que tengo los cajones repletos de diarios casi en blanco. Después me siento culpable, pienso que nunca haré las cosas bien, me deprimo, llega fin de año, y en un arranque de optimismo, vuelvo a caer en la tradición de los propósitos de año nuevo. Gasto otro diario, matan a otro pobre árbol inocente, y vuelvo a saborear el agridulce néctar del fracaso.
He llegado a la conclusión de que todo este ritual no es más que un círculo vicioso: los propósitos son siempre consecuencias de fracasos, y es posible que los fracasos sean también consecuencias de cierto tipo de propósitos: propósitos ritualizados, hechos a la ligera, por obligación poética.
Así que este año prefiero ir mejorando sobre la marcha y sin prisas, y tampoco es que este planteamiento sea demasiado original... Un amigo muy perspicaz me ha hecho darme cuenta de que en cierto modo ya traté este tema en el escrito de los post-its. Tiene toda la razón del mundo, pero por suerte, este año no me he propuesto ser original.
¡Feliz 2009 a todos!
It's the most wonderfull time of the year

2 comentarios:
Coincido contigo en todo, esta vez...
Hasta en el análisis de la peli. También he decidido dejar de mentirme a mi misma y ver a los días uno por uno sin esperar mucho de ellos.
Me ha encantado tu historia, con el de la melena rizada ¡Memorable!
Un beso.
Interesante tu opinión acerca de los propósitos que todos solemos hacer -yo el primero. Yo, no me los planteo como una meta a conseguir, sino como un camino que debo recorrer de una determinada manera. Inicié el año escribiendo "9 para el dos mil 9" y , por ahora, los tengo presentes, pues camino en esa dirección con paso firme , aunque lo hago despacio, sin prisas.
Me alegra que hayas vuelto.
Ya sabes que te sigo.
Besitos.
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