Post-its

El post-it, ese gran placebo del vitalismo. ¿No es extraño como el hecho de escribir tus tareas en papelitos de colores, pegándolos en sitios visibles, te hace sentir que ya has hecho algo al respecto? Como pequeñas costras, se despegan cuando lo peor ya a pasado, cuando has entendido, por fin, que en realidad no pensabas hacer nada al respecto.
Hacer dieta, ir al dentista, ordenar los libros en las estanterías, montar los albumes de fotos, etc.
Los post-its en cierto modo ordenan la vida, nos recuerdan aquello que nunca haremos, nuestras eternas tareas, aquello por lo que no vale la pena preocuparse.
Yo personalmente los pongo en las puertas, así me aseguro de no abrirlas y tener cada vez una excusa para quedarme aletargada por la vida.

Ismael Serrano - Últimamente

4 comentarios:

Gerard Pérez Fontcuberta dijo...

No vull pas tacar aquest blog amb paraules sobrants, però sí que voldria assenyalar -des de l'horitzó del lector- la dificultat que ara com ara em suposa comprendre el motiu del darrer paràgraf. Suposo que és qüestió de conèixements prèvis, de la psicologia pròpia de cadascú que és un univers d'una extraordinària complexitat.

Rosa Ruiz dijo...

Muy gracioso todo el artículo. En tu descripción, cargada de ironía, de tu relación con los post-its, nos estás dando a conocer tu propia personalidad. Por darte un ejemplo, mi marido, el orden y la meticulosidad personificados (y también la falta de humor), se ha irritado cuando lo ha leído: "Yo, cuando pongo un post-it, es para hacer algo. No lo entiendo"

Brillante cierre la apostilla sobre quien pone post-its en las puertas buscando excusa para no salir de casa.

César dijo...

Los posit....¿qué haría yo sin ellos?. Seguramente anotar como siempre en una "hojitas" y pegarlas con celo...la alegría de los colores y variedad de formas, dan vida y acción a lo que contienen.

Me encantó tu post...estás linkada (si no te molesta). Besotes

Mateo Bellido Rojas dijo...

Ánimo. Escribe sin miedo.
Te vi en el blog de Lila. Ya volveré a visitarte. Me gusta tu interés por las pequeñas cosas.
Un abrazo.