Quiero fundar un club. No se trata de un club de futbol; no, nada más lejos de la realidad. Se trata más bien un Club de Desconectados, desconectados de esta euforia animal que el deporte rey despierta en el encefalo colectivo.Ayer no estaba viendo el partido. Ni siquiera sabia que había un pardido importante, o quien lo jugaba, o qué se jugaba. Como veis, últimamente no miro demasiado la tele.
Total, que en un momento dado oigo un berreo animal que proviene del exterior. Como es lógico en mi, me sobresalto y doy un respingo en el sofá. ¿Qué ha pasado? Es un sonido horripilante que pone la piel de gallina, no és por el hecho de que alguien chille, sino más bien porque tanta gente chille a la vez por toda la ciudad. Resulta terrorífico, es como si algo terrible estuviese pasando a gran escala... me lo pienso un poco y salgo al balcón. Toda Barcelona parece haberse vuelto loca. Pienso: ¿el apocalipsis? ¿acaso nos invaden los extraterrestres? ¿el cielo se cae sobre nuestras cabezas?
Oigo el primer petardo. ¿Petardos? ¿Acaso semejante locura puede ser una celebración? Es entonces cuando se me ocurre, perpleja, que todo puede responder a alguna clase de partido de futbol importante, y enciendo la tele, buscando respuesta en algun canal.
Eferctivamente, se trata de un simple partido de futbol que juega la selección española.
Madre mia... como está el patio, la gente está fatal. El jaleo me impide ver cualquier otra cosa en la tele, y hace demasiado calor para cerrar las ventanas. Así que me jodo y me rindo al hecho de que cada X tiempo la jauría de aficionados repartidos por la ciudad me va a sobresaltar al unísono.
Al cabo de un rato la gente entra en una bacanal colectiva de gritos, petardos y claxons que dura hasta bien entrada la noche. Al parecer españa ha ganado. Pero pero pero... no puedo parar de flipar. Salgo unas cuantas veces a la terraza y allí me encuentro con otras tantas personas con la misma cara de desconcierto que yo, maravillados y molestos ante tal despliegue de locura colectiva.
Me inquieta darme cuenta qué es lo que verdaderamente une a las personas: no es la justicia social, no es la conservación de los recursos naturales del planeta, o la crisis del petroleo, o la guerra, ni siquiera la defensa de cultura común... no, solo el festival del futbol tiene ese poder.
Si os entran ganas de llorar ante tal espectaculo, unios al Club de los Desconectados, aquellos que miran consternados desde las terrazas como las personas solo se unen para perder la cabeza por un puto partido de futbol, mientras el resto del tiempo contemplan indiferentes como el mundo se va enmierdando cada día un poco más.
Al fin y al cabo la gente necesita las religiones para sentirse bien. Que si hombre, que los últimos serán los primeros.
Podemos.
Melendi - Me gusta el futbol

2 comentarios:
Tinc un company de feina, en general molt bona gent, que és fanàtic culé. Doncs bé: quan resta a casa a veure un partit -sempre que pot els veu a l'estadi- prohibeix la seva dona que sigui a casa. No suporta veure-la tan tranquila, llegint en silenci, en pau, mentres ell vibra, salta, crida, insulta,... Primer va dir què la pau què ella emanava era un anticlimax per ell. Però va acabar reconeixent que, al costat d'ella, ell es fa conscient del seu propi ridícul.
¿Se aceptan aún peticiones para ser miembro del Club? Un poco retrasada la petición en cuanto a ese partido... pero al menos en Madrid se repite más amenudo de lo que desearía.
Me he leído todo tu blog. Quisiera animarte a continuar escribiendo, me has cautivado con cada una de tus entradas y he bebido tus palabras. Simplemente, fantástico.
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